Un exresidente de Zorro Ranch habló sobre la mansión de Epstein: “Si hubiera querido enterrar a alguien ahí, podría haberlo hecho sin problema”

En una conversación brindada a un medio británico, Ean Royal, de 28 años, dio su parecer acerca de la investigación que intenta verificar si Jeffrey Epstein cometió delitos en Zorro Ranch, su gigantesca mansión ubicada en el sur de Estados Unidos.
Royal pasó parte de su infancia allí, donde su padre trabajaba como empleado del abusador sexual, por lo que conoce al detalle el lugar.
Su testimonio ocurrió luego de que las autoridades judiciales decidieran reabrir el caso, por el cual, recientemente, se realizó un allanamiento en la zona.
El relato de Ean Royal: ¿por qué cree que la investigación no tendrá resultados?
Ean Royal vivió dentro del perímetro de Zorro Ranch, la finca que Epstein tenía en Nuevo México, en una casa cercana a la mansión principal. En dicho lugar, durante una década, su padre fue empleado rural del financista.
Ahora, luego de varios años, de la condena y de la muerte del pedófilo, el joven brindó una entrevista al periódico The Sun, en la que dio su opinión acerca de la investigación que se lleva a cabo sobre el lugar.
Ean Royal vivió durante diez años en la finca de Epstein. Foto: FB (Ean Dale Gordon Royal)Antes que esto, no obstante, Royal recordó la primera vez que vio a Epstein. Según dijo, sucedió en 2008, mientras el pedófilo era el centro de la atención pública por su acuerdo de culpabilidad con la justicia.
Especificó que se encontraba jugando con un amigo cuando, de forma inesperada, se encontró con el dueño de la finca, quien lo trató de una manera “fría”.
“Tenía a mi amigo Chris conmigo, lo llevé al rancho, detrás de la casa en la que vivíamos mi padre y yo. Solíamos patinar sobre unas losas de hormigón, y estábamos caminando hacia una de ellas cuando nos topamos con él por casualidad”, sostuvo.
Respecto al intercambio verbal con el financista, agregó que se lo notó muy preocupado por conocer su identidad, aunque él ni siquiera sabía que era el hombre del que hablaba la opinión pública estadounidense.
“Me preguntó quién era yo. En ese momento no tenía ni idea de quién era él. Era como, ‘Hola, ¿Cómo estás? ¿Quién eres?’, tratando de averiguar quién era yo en relación con quién estaba en el rancho”, explicó.
Uno o dos días después de su episodio con Epstein, agregó, su padre le dijo que el multimillonario le había prohibido que llevara amigos a la propiedad.
La entrada de lo que se conoció como “Zorro Ranch”. Foto: Wikipedia (CC0)Avanzada la entrevista, Royal pasó a referirse a la actual investigación que pesa sobre Zorro Ranch, en particular a la siniestra hipótesis de que allí podría haber dos mujeres enterradas.
Al respecto, sostuvo que conoce toda la finca y que, por la extensión de esta, cree que no será posible encontrar los supuestos cuerpos, pues sería un trabajo gigantesco excavar toda la propiedad.
“No sé si la gente ha visitado realmente este rancho para apreciar su verdadero tamaño. He recorrido la zona en un vehículo todoterreno y me he tomé todo mi tiempo conduciendo y contemplando su inmensidad. Es enorme. Lógicamente hablando, si realmente hubiera querido [enterrar a alguien], tenía el espacio y la capacidad. Podría haberlo hecho sin problema.”
Además, resaltó el hecho de que pasó mucho tiempo entre los supuestos sucesos y las averiguaciones actuales. “Todas las investigaciones que se están llevando a cabo ahora llegan con mucho retraso. Es casi como si lo hicieran por la opinión pública, no por la justicia, y eso es un problema”, sentenció.
Los detalles de Zorro Ranch y su investigación
Jeffrey Epstein compró lo que luego llamaría “Zorro Ranch” en 1993. La mansión, que se ubica cerca de Stanley, Nuevo México, cuenta con un terreno de 26.700 pies cuadrados, casas de huéspedes, una piscina, una estación de bomberos, garajes con calefacción, una pista de aterrizaje privada, un hangar y un helipuerto, entre otras cosas.
Durante mucho tiempo se rumoreó que la finca era uno de los varios lugares donde Epstein transportaba a personas menores de edad en su jet privado.
Documentos judiciales y testimonios de sobrevivientes han alegado que allí se abusaba de menores, y que invitados influyentes visitaban la propiedad.
Más inquietante aún, se ha dicho que era el sitio en donde Epstein perseguía la misión de montar una operación para “procrear bebés”, lo que fue reportado en varias demandas civiles que sostuvieron que el abusador hablaba de “sembrar la raza humana con su ADN”.
A pesar de todo, recién en 2019 las autoridades de Nueva México iniciaron un investigación estatal sobre el rancho. Sin embargo, fue cerrada a pedido de fiscales federales de Nueva York y no se realizó un registro de la propiedad en ese momento.
Pasarían varios años hasta que la mansión volviera a ser objeto de un proceso judicial.
A fines de 2025, se desclasificó una nueva tanda de archivos del caso Epstein, y fue entonces cuando se conoció un polémico correo que hablaba de una macabro delito, supuestamente sucedido en Zorro Ranch.
Una hipótesis sostiene que Epstein enterró dos cuerpos en su finca de Nueva México. Foto: ArchivoEl mail fue enviado unos meses después de la muerte de Epstein a Eddy Aragon, un presentador de un programa de radio de Nuevo México que había hablado sobre la finca en su emisión.
El remitente, que afirmaba ser un exempleado de la mansión, solicitó el pago de un bitcoin a cambio de siete videos que, según dijo, habían sido tomados de la casa de Epstein y mostraban al financista teniendo relaciones sexuales con menores.
Pero, de acuerdo con lo informado, lo más siniestro del correo electrónico es que sostiene que “en algún lugar de las colinas a las afueras del Zorro, dos niñas extranjeras fueron enterradas por orden de Jeffrey y Madam G.”. “Ambas murieron por estrangulamiento durante una relación sexual brutal y fetichista”, agrega el mensaje.
El presentador de radio declaró en una entrevista que creía que el correo era legítimo y que lo reenvió de inmediato al FBI. Aseguró que no recibió ningún pago ni tuvo más contacto con el remitente, aunque dijo que tiempo después intentó responderle, pero la dirección ya no funcionaba.
Un informe de 2021 del FBI, también incluido en la última publicación de archivos Epstein, respalda esta versión, ya que sostiene que Aragón visitó una oficina del buró para denunciar la acusación.
Por estos nuevos datos, el 19 de febrero de 2026, el fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, anunció la reapertura de la investigación criminal.
A a la par, la Cámara de Representantes de dicho estado aprobó por unanimidad una “Comisión de la Verdad” bipartidista para examinar lo que los legisladores describieron como años de presunta actividad criminal en el rancho, incluidas denuncias que nunca fueron investigadas por completo.
El lunes 9 de marzo, finalmente, las autoridades de Nuevo México, bajo la dirección del fiscal general y con el apoyo de fuerzas policiales locales y estatales, iniciaron un allanamiento en la mansión, que ahora pertenece a Donald Huffines, un exsenador estatal de Texas, quien la renombró como “Rancho de San Rafael” y está dispuesto a colaborar con la justicia.
Fuente: www.clarin.com



